La S-adénosyl-methionina (SAM-e) es un compuesto que se
encuentra de forma natural en el organismo donde favorece el proceso de
methylación según el cual grupos de metiles (un átomo de carbono y tres
de hidrógeno) se transfieren de una molécula a otra
. La methylación es indispensable en múltiples procesos enzimáticos y la SAM-e es el mejor de todos los donantes de metilo. De hecho, la SAM-e fue sometida a decenas de estudios clínicos incluyendo a miles de pacientes.




La SAM-e interviene de forma crítica en la síntesis de tejido
conjuntivo, calma el dolor articular, favorece la movilidad y protege al
cartílago contra la degradación
. En el 2002, 1a agencia
gubernamental americana, Agency for Healthcare Research and Quality
(AHRQ) llegó a la conclusión de que la SAM-e es un 80% más eficaz que el
placebo para aliviar los dolores relacionados con la artrosis y que es
tan eficaz como los anti-inflamatorios no esteroides (NSAIDS) en su
tratamiento. Los NSAIDS se relacionan con serios efectos segundarios
mientras que la SAM-e ejerce efectos benéficos que se extienden a todo
el organismo.


La SAM-e mantiene la síntesis hepática del glutatión, un antioxidante
esencial. Estimula la desintoxicación del hígado y su regeneración. Se
ha utilizado en tratamiento de cirrosis y en curas de desintoxicación
contra el alcohol y otras drogas.


La SAM-e permite tratar de forma natural las depresiones sin efecto secundario,
mejor y más rápido que los anti- depresores. La SAM-e aumenta
simultáneamente el nivel de varios neuro-transmisores deficientes en
pacientes tratados por depresión.


La methylación favorecida por la SAM-e es un elemento clave en el proceso de producción de energía y permite especialmente el reciclaje de la adenosina triphosphata (ATP).


La SAM-e interviene de forma positiva en los mecanismos del
envejecimiento protegiendo el ácido desoxyribonucleico (ADN) contra la
demethylación.


La SAM-e podría asimismo prevenir el envejecimiento cerebral: en un
estudio animal reciente, la SAM-e aumentó de un 50% el nivel de
glutatión en el cerebro y de un 98% el nivel de sus metabolitos
enzimáticos. Reduce de un 46% un marcador de la actividad radicalaria y,
en cultivo, de un 55% la peroxidación de lípidos.


La SAM-e es un potente nutriente que puede cambiar la vida de sus
utilizadores cuando se toma en forma y cantidad adecuada. Hemos
introducido la SAM-e en Europa en 1998 y aunque su precio haya
disminuido de más de un 70% desde entonces, la SAM-e sigue siendo un
nutriente caro. Sin embargo, se debe saber que:



La SAM-e es una molécula charal que existe bajo dos formas: un isómero activo (S, S) y un isómero inactivo
(R., S.). Todos las SAM-e contienen ambos isómeros en diferentes
porcentajes. La SAM-e que comercializamos contiene entre 70 y 80% de la
forma (S., S.) lo que representa el nivel más elevado disponible para un
producto de calidad farmacéutica. Ciertos productos (demasiados) , más
económicos sólo contienen un 47% o menos.



La SAM-e es una molécula altamente reactiva y por consiguiente muy
frágil, que se degrada muy rápidamente bajo el efecto del calor, de la
humedad, o de los ácidos gástricos. De hecho, una SAM-e mal
acondicionada se degrada en pocas horas y resulta en una total ausencia
de actividad biológica. Para preservar la SAM-e del calor y de la
humedad, es indispensable acondicionar cada comprimido con un doble
blister de aluminio. Además, para preservarla de los ácidos gástricos,
debe revestirse con una película gastro-resistente: los estudios
farmacocinéticos muestran que esto permite niveles séricos máximos. Tal
acondicionamiento representa un costo elevado pero es simplemente
indispensable.