Un estudio realizado por el científico Anoop Balachandran nos muestra el
motivo por el cual algunos individuos responden a a un plan de
entrenamiento determinado y crecen con más facilidad que otros; el
estudio que tuvo la participación de 66 voluntarios consistía de un
entrenamiento de 3 series de sentadillas, prensa de piernas y extensión
de piernas durante 3 días a la semana durante 16 semanas.




Basado en el tamaño de las fibras musculares, dividieron a los
participantes en 3 grupos independientemente de la edad o sexo
(utilizando un nuevo método llamado análisis cluster); los
investigadores clasificaron en 3 tipos diferentes la evolución de los
voluntarios, los de evolución extrema, los de evolución moderada y los
que tuvieron evolución sin respuesta.



Antes de poder entender los resultados de este estudio, tendríamos que
familiarizarnos con algunos términos; al contrario de otras células del
organismo las células musculares (o fibras musculares) son
multinucleares y como una célula muscular es más comprida y compleja que
las demás células del organismo tiene sentido que posean más que un
núcleo para controlar las tareas complejas del músculo.



Por ejemplo si el restaurante favorito fuera un músculo y los cocineros
los núcleos, es bastante razonable afirmar que el número de cocineros
colocaría un límite para el tamaño que el restaurante puede alcanzar.



De forma semejante el tamaño del músculo está limitado por el número de núcleos existentes en el músculo.



En resumen, no se puede desarrollar músculos mayores sin añadir núcleos a
los músculos ya que éstos pueden controlar el tamaño adicional.



Los núcleos adicionales



Esos núcleos del músculo se desarrollan a partir de células
especializadas que existen alrededor del músculo denominadas por células
satélite, por lo tanto cualquier aumento del número de células satélite
significa que más células de ese tipo crearán más núcleos y es allí en
donde se diferencian los que respondieron de forma extrema para
desarrollar músculos con mayor facilidad.



Los que respondieron de forma extrema poseían desde el inicio un mayor porcentaje de células satélite.


Los investigadores teorizan que el potencial en términos de desarrollo
muscular es determinado en gran medida por la disponibilidad de células
satélite antes de comenzar a entrenar.



La cantidad de células satélite aumentó a unos notables 117% en los
individuos de respuesta extrema durante el entrenamiento; es así que
después del entrenamiento estos individuos poseyeron una cantidad
significativamente mayor de mionúcleos por fibras que los voluntarios
del grupo de respuesta moderada o los de evolución nula.



Es interesante destacar que 25% de los voluntarios no obtuvieron ese
desarrollo (evolución nula); aquí los autores piensan que esto puede ser
debido a la necesidad de un mayor periodo de recuperación entre los
entrenamientos y/o necesidad de semanas adicionales de entrenamiento por
ello en este tipo de personas los entrenamientos de 2 días por semana
mejoraron sus resultados de nulo a moderado.



Recomendaciones prácticas


Los individuos de respuesta extrema del estudio son los “freaks”
genéticos que pueden hacer sea lo que sea y aun así crecer; por ello no
se debe pensar siempre que el secreto está en el programa de
entrenamiento de los gigantes sino en la individualidad biológica y la
inteligencia en el diseño del plan de entrenamiento.



Según muchos comentarios, la única forma natural de aumentar el
porcentaje de células satélite es a través de la creatina que demostró
poseer la capacidad de aumentar substancialmente la cantidad de células
satélite comparado con el entrenamiento sin creatina; pero los
científicos de muchas de las mejores marcas del mundo están en constante
investigación para obtener soluciones naturales que nos puedan ayudar a
crecer como gigantes