Muchos físicoculturistas en los años 60 trataron de ganar masa con la dieta de Vince Gironda que consistía en bistec, huevos y polvos de proteína mezclados con crema, etc. La dieta recomendaba 36 huevos enteros y entre 1 y 2 libras de carne roja por día. Era un plan alto en grasa, alto en proteína y bajo en carbohidratos con muchos vegetales verdes. También tenía mucho colesterol, el mayor componente en esa dieta.

Si ves a muchos de los monstruos en masa de hoy (ej., Branch, Jay, Kai) comen una cantidad increíble de carne. El colesterol es un precursor de la producción de testosterona. A diferencia de muchas células que usan el colesterol para su funcionamiento normal, las células Leydig tienen requerimientos especiales de colesterol, porque es el precursor esencial de producción de testosterona.

Un estudio previo arroja nuevas evidencias de cómo el colesterol es necesario para producir testosterona.

Los investigadores reportaron que un incremento en la hormona luteinizante resulta en un incremento en la síntesis de colesterol y absorción en los testículos. Si estás haciendo una dieta baja en colesterol, puede haber efectos negativos en la construcción muscular debido a una deficiencia en la producción de andrógeno.

Un estudio previo puso a prueba la teoría de construcción de músculos de colesterol. Los investigadores tomaron 25 hombres y 30 mujeres con ingestas de planes de alimentación completos y los estudiaron durante 12 semanas en conjunción con un programa de resistencia-entrenamiento.

Los investigadores compararon la relación entre la dieta de colesterol y las ganancias de masa muscular. Al final del estudio el consumo promedio de colesterol estuvo fuertemente asociado con el cambio en la masa muscular. A pesar de que la dieta en proteínas está correlacionada con la dieta de colesterol, la proteína por sí sola no tiene una relación significativa con los cambios en la masa magra.

Los investigadores encontraron que el colesterol y no la proteína estaba relacionada con cambios en la masa muscular magra. Esto significa que todas esas mezclas de huevo sin colesterol que los físicoculturistas han comido a lo largo de los años ¡no han hecho nada para construir músculo!

Los investigadores notaron que los participantes en el estudio con altos niveles de colesterol tenían mayores niveles de químicos inflamatorios y riesgos de enfermedades cardiovasculares.

Los científicos mostraron que el colesterol aumenta la respuesta inflamatoria del cuerpo al daño muscular producido por el ejercicio, y que esa inflamación estimula el proceso anabólico de construcción muscular.

Si bien la inflación crónica en arterias y otros tejidos no es saludable, la inflamación a corto plazo es parte integral en el proceso de desarrollar la musculatura.

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