Las células que forman nuestro cuerpo se parecen
mucho a los clubes nocturnos, algunos dan la bienvenida a cualquiera con
los brazos abiertos, mientras que otros son bastante exclusivos, hasta
el punto de tener que “conocer a alguien” para entrar.
Nuestras células musculares son bastante exigentes
sobre a quién dejan entrar. Los nutrientes no puede cruzar a través del
torrente sanguíneo y decir, “Ey, quiero ir dentro de esa célula muscular y ver qué pasa”. No, a los músculos no les gusta esto.

Para entrar en una célula muscular necesitas insulina, ya que esta es como el dueño de un club, si vas con ella puedes entrar sin problemas.

El problema es que si usamos demasiado a la insulina, cada vez nos
costará más hacer que nuestras células musculares nos dejen entrar, el
problema de esto es que a más insulina necesitemos, más grasa
crearemos, aunque la verdad es que la insulina es una hormona muy
anabólica, esencial para ganar músculo, ya que además lleva todos los
nutrientes (aminoácidos, glucosa, creatina…) dentro de
esta. En este artículo os diremos un par de suplementos que mejorará
vuestra sensibilidad a la insulina.

Cromo

Tomar cromo suplementario se ha demostrado repetidamente que sirve para mejorar la sensibilidad a la insulina y la tolerancia a la glucosa, incluso hasta el punto de la inversión de la diabetes de tipo II en muchas personas.
De hecho, el cromo tiene que ver tanto con la sensibilidad a la
insulina y la tolerancia a la glucosa que algunos en se refieren al
cromo en la dieta como el factor de tolerancia a la glucosa (FTG).
Las dosis son de entre 200 y 600 mcg por día.
Al igual que con cualquier mineral, tomar demasiado puede conducir a
los mismos beneficios, aunque con diferentes problemas, como una
deficiencia. Así que no creo que “más sea mejor” cuando se trata de
suplementación con cromo o cualquier otro mineral.

Vanadio

El vanadio es otro suplemento bastante bueno para
mejorar la sensibilidad a la insulina, de hecho podrás notar que a los
pocos días de tomarlo te notarás más bombeado y vascularizado mientras entrenas, como si hubieras realizado una carga previa con carbohidratos.
Si tienes una deficiencia de vanadio, en particular de índole grave,
es probable que notes los efectos positivos que provienen de la
suplementación con este mineral. Por otro lado, si no tienes deficiencia
de vanadio, o al menos no de manera significativa, entonces no es
probable que notes mucho, en todo caso.
Al igual que con muchos otros suplementos, como la vitamina C o
vitamina D, por ejemplo, sabemos que son beneficiosos aunque no podemos
sentir literalmente su trabajo. Creo que este es el caso del vanadio.
Personalmente, desde mi puntos de vista es más que suficiente consumir en torno a 60-100 mcg/día en forma de vanadio quelatado.

Conclusión

Mejorar la sensibilidad a la insulina es algo que
merece la pena el esfuerzo, además de mejorar nuestra composición
corporal mejorará también nuestra salud en general.
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